¡¡Qué viene el bebé!!

   La llegada de un bebé es siempre un acontecimiento muy emocionante, pero también lleva consigo una serie de cambios que afectarán al entorno familiar y a nuestros animales de compañía.

Por ello debemos de prepararnos y seguir una serie de pasos, para evitar posibles problemas entre ambos:

  • La llegada del bebé 

   Mientras el bebé está en la clínica:

Si durante vuestra estancia en la clínica no podéis estar con el perro o este va a estar mucho tiempo solo, procurad dejarlo con algún familiar o amigo

Llevad alguna toalla o manta con el olor del bebé a casa, jugando con el perro, acariciándolo y dándole premios mientras lo olisquea, para que lo relacione con algo agradable.

 La llegada a casa: El primer contacto.

–   Es importante actuar de una forma relajada para no transmitir nuestra excitación a nuestra mascota.

–  No debemos de castigar el instinto de curiosidad del animal por el niño, ya que podría asociarlo con algo negativo.

–  Dejaremos que se acerque al bebé con calma, controlando en todo momento sus reacciones, acariciándolo y premiandolo con tono suave para que lo vea como algo agradable.

–   Este primer contacto deberá ser breve. No queremos atosigar mucho al recién llegado y por otro lado, dejaremos un buen sabor de boca en nuestro mascota.

IMPORTANTE: Nunca dejaremos a nuestro bebé sin supervisión nuestra o de un adulto si se queda a solas con nuestra mascota.

Las visitas.

–   Debemos de intentar que el primer saludo sea para nuestra mascota. Dándole caricias, utilizando palabras suaves o golosinas.

  •    Los celos.

La llegada de un bebé suele absorber gran cantidad de nuestro tiempo y nuestro animal puede interpretar que al estar el bebé presente no le hacemos caso y cuando desaparece volvemos a atenderlos. Por lo que esta conducta puede hacer que vea al bebé como un competidor y no como uno más de la casa, apareciendo así los celos.

Por lo que para evitar esto deberemos de:

—  Si el bebé está presente, deberemos de atender tanto a este como al perro. Todos los juegos, caricias y golosinas deberán ser entregadas en presencia del niño/a. Haciendo que el perro interprete esto como: si el niño/a está presente me divierto.

— Si el bebé no está, deberemos, de forma deliberada ir reduciendo las chuches, juegos y caricias. Entendiendo este: que si el bebé no está me aburro y me ignoran.¡quiero estar con el bebé!

— También es positivo el sacar al bebé con el carrito, pues así fomentaremos la idea de manada, haciendo que nuestra mascota se involucre más.

IMPORTANTE: La mascota solo obtendrá  cosas cuando el bebé esté presente.

  •  Debemos educar a nuestro hijo/a. 

Expertos han resaltado que la convivencia con una mascota hace que los niños/as se hagan más sociables y responsables, aumentando según algunos especialistas la resistencia de estos a enfermar.

Hasta los 2 ó 3 años, nuestros hijos no tienen la capacidad de aprender que un animal puede sentir dolor o sufrir si los tocamos o cogemos mal, por lo que es nuestra competencia enseñarles como deben de interactuar con nuestras mascotas. Por lo que:

— Debemos enseñar al niño/a con qué fuerza y qué zonas de nuestra mascota puede tocar.

— No debemos ponernos nerviosos si nuestra mascota lo lame, ya que si se encuentra en buenas condiciones sanitarias no hay nada que temer, favoreciendo que este reconozca el sabor y el olor de nuestro bebé incorporándolo a su rango familiar.

— Cogeremos la mano del bebé y poniendo la nuestra encima, le enseñaremos como debe de acariciarlo.

— Explicándole, aunque sus capacidades de comprensión sean limitadas, todo lo que ve y toca, para que vaya reconociendo las diferentes partes que pueden ser tocadas del animal.

— También es importante que el bebé en sus incursiones por la casa, respete los momentos de descanso de nuestra mascota y como no, los objetos de su propiedad. Fomentando así el respeto entre ellos.

Y por supuesto, poco a poco y en función de la edad del niño/a lo involucraremos cada vez más en todas las interacciones que hagamos con nuestro animal: salidas a la calle, juegos, baños, visitas al veterinario…etc.

 

Este artículo fue publicado el 24-10-2012 a las 16:17 y está archivado en la categoría Comportamiento, General. Puedes seguir cualquier respuesta a este artículo mediante el canal RSS 2.0. Puedes dejar un comentario, o enviar un trackback desde tu propio sitio.

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